En Tijuana se llevó a cabo la primera Mesa Sectorial de Transporte de Personal, una iniciativa promovida por WRI México y el Banco de Desarrollo de América del Norte (NADB), que busca posicionar este segmento como un elemento estratégico en la movilidad urbana y la competitividad industrial del país.
Durante el encuentro, Francisco Barnés, director ejecutivo de WRI México, destacó que este tipo de transporte moviliza diariamente a cientos de miles de trabajadores y constituye un factor clave en el posicionamiento de México como plataforma exportadora. No obstante, señaló que históricamente ha permanecido fuera del foco de las políticas públicas.
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Un sector de gran escala con rezagos normativos
El transporte de personal en México cuenta con una flota estimada superior a las 20,000 unidades, en su mayoría impulsadas por diésel, lo que genera alrededor de 644,000 toneladas de dióxido de carbono al año. Además, cerca del 40% de estos vehículos ha superado su vida útil.
A pesar de su relevancia, este segmento carece de reconocimiento formal en la normativa federal, lo que deriva en esquemas regulatorios dispares entre entidades. Un estudio en curso de WRI México, financiado por NADB y enfocado en 15 ciudades fronterizas, revela que el 12% de los desplazamientos urbanos se realiza mediante transporte de personal, cifra que supera el 27% en localidades como Saltillo y Ciudad Juárez.
En los últimos cinco años, la demanda ha crecido un 30%, con un incremento notable en la participación de mujeres trabajadoras. Asimismo, el 97% de los usuarios depende exclusivamente de este servicio para trasladarse a sus centros laborales.
Avances y desafíos hacia la electrificación
Durante la mesa de trabajo, empresas como Autotransporte Latinoamericanos y SETTEPI —filial de Grupo Traxión— compartieron avances en innovación tecnológica. La primera ha integrado unidades con estándares Euro 5 y Euro 6, además de operar autobuses eléctricos y generar energía solar. Por su parte, SETTEPI ha incorporado unidades a gas natural y mantiene pruebas piloto con autobuses eléctricos en Monterrey.
Ambas compañías coincidieron en que la transición hacia tecnologías limpias es indispensable, aunque enfrenta obstáculos relevantes, como la limitada infraestructura eléctrica en zonas industriales, la falta de esquemas financieros adecuados y la ausencia de incentivos fiscales.
Autoridades del Gobierno de Baja California y representantes de la Unión Internacional de Transporte Público (UITP) señalaron que este tipo de transporte cumple una función complementaria al sistema público, especialmente en áreas industriales periféricas, por lo que su desarrollo debe alinearse con políticas que impulsen el transporte compartido y la planeación urbana sostenible.
Hacia una agenda estratégica en la frontera norte
El encuentro concluyó con el compromiso de elaborar una agenda estratégica para el transporte de personal en Tijuana, así como un análisis de viabilidad para su electrificación, con el objetivo de replicar estos esfuerzos en otras ciudades de la frontera norte bajo la coordinación de WRI México.
Salvador López, director ejecutivo de Asuntos Ambientales de NADB, subrayó la importancia de generar resultados concretos a partir de estos estudios, destacando el potencial de colaboración entre actores del sector.
Con esta iniciativa, WRI México busca consolidar al transporte de personal como un componente esencial en la movilidad urbana, la competitividad industrial y los esfuerzos de descarbonización en el país.
Nota Editorial: *Este contenido fue escrito con la asistencia de un editor de eltransporte.com, basado en información de conocimiento público divulgada a medios de comunicación.






