La industria de vehículos pesados en México inició 2026 con un retroceso significativo en su actividad comercial. El mercado de camiones y autobuses continúa mostrando señales de debilidad, con caídas en ventas, producción y exportaciones durante los primeros meses del año.
De acuerdo con cifras de la Asociación Nacional de Productores de Autobuses, Camiones y Tractocamiones (ANPACT), febrero de 2026 cerró con una reducción notable en la comercialización de unidades. Las ventas al mayoreo se ubicaron en 1,836 vehículos, lo que representa una disminución de 27.3% en comparación con el mismo mes de 2025.
Lea también: Industria y transporte ven margen fiscal para contener alza en combustibles
En el segmento de menudeo —que refleja las adquisiciones directas de transportistas y empresas— el descenso fue aún más pronunciado. Durante febrero se colocaron 2,303 unidades, cifra que implica una contracción anual de 38.9%.
El comportamiento del mercado se confirma al revisar los resultados acumulados del primer bimestre del año. En ese periodo, las ventas al mayoreo registraron una caída de 31.6%, mientras que las ventas al menudeo descendieron 42.6%. La producción también retrocedió 50.5% y las exportaciones disminuyeron 42.6%, evidenciando un inicio de año complicado para el sector.
Industria estratégica bajo presión
El desempeño actual contrasta con la relevancia que tiene la industria de vehículos pesados para la economía nacional. México se mantiene como el principal exportador de tractocamiones a nivel mundial, además de ocupar el cuarto lugar global en exportación de vehículos de carga y el quinto sitio como productor.
El sector genera más de 28,600 empleos directos y cerca de 84,000 indirectos, con una participación aproximada de 1.3% dentro del Producto Interno Bruto manufacturero del país.
No obstante, la volatilidad económica internacional, los cambios en la demanda de transporte y las decisiones de inversión de las flotas han generado un ajuste en el mercado.
Producción y exportaciones también retroceden
La actividad industrial reflejó la misma tendencia a la baja. Durante febrero de 2026 se ensamblaron 6,974 vehículos pesados en el país, lo que significó una reducción de 49.1% frente al mismo mes del año anterior.
Las exportaciones tampoco quedaron al margen de la desaceleración. En ese mismo mes se enviaron 7,849 unidades al extranjero, una caída anual de 32%, asociada principalmente a una menor demanda de flotas en Estados Unidos, el principal destino de los vehículos producidos en México.
El mercado aún no recupera niveles prepandemia
Otro indicador que preocupa a los fabricantes es que el sector aún no logra recuperar el dinamismo previo a la pandemia. Si se comparan las cifras de febrero de 2026 con las de febrero de 2019, todos los indicadores se mantienen por debajo.
Las ventas al mayoreo presentan una disminución de 29.6%, las ventas al menudeo están 27.7% por debajo, la producción registra una caída de 57.2% y las exportaciones muestran un retroceso de 42.5%.
Para la industria, estos datos reflejan que el mercado lleva varios años operando por debajo de su capacidad potencial.
Importación de camiones usados presiona al mercado
Uno de los factores que continúa afectando el crecimiento del mercado interno es la importación de vehículos pesados usados provenientes de Estados Unidos.
Según la ANPACT, muchas de estas unidades tienen más de una década de antigüedad, lo que reduce la demanda de vehículos nuevos y afecta a fabricantes, distribuidores y proveedores de la cadena automotriz nacional.
Aunque en 2025 se estableció un acuerdo ambiental entre la Secretaría de Economía y la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT) para regular estas importaciones, representantes del sector consideran que las medidas aún no han logrado frenar el ingreso de unidades usadas.
Renovación de flota, prioridad pendiente
Ante este panorama, los fabricantes insisten en que la renovación de flota debe convertirse en una política prioritaria para fortalecer el mercado interno.
Entre las propuestas del sector se encuentran la implementación de incentivos fiscales, esquemas de financiamiento más accesibles y programas dirigidos a pequeñas y medianas empresas para facilitar la sustitución de unidades obsoletas.
La modernización de las flotas, señalan, permitiría mejorar la seguridad en carretera, reducir emisiones contaminantes, elevar la eficiencia logística y dinamizar la industria de vehículos pesados.
T-MEC y la oportunidad para fortalecer la región
Paralelamente, el sector se prepara para participar en el proceso de revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), cuyo diálogo de alto nivel está previsto para iniciar el 16 de marzo.
La industria busca que el acuerdo continúe impulsando la integración productiva de Norteamérica y consolide a la región como una de las plataformas más competitivas del mundo en manufactura de vehículos pesados.
Entre los objetivos planteados destacan elevar el contenido regional a 70% hacia 2027, atraer nuevas inversiones en componentes y fortalecer la cadena de proveeduría mexicana, especialmente en los niveles Tier 2 y Tier 3.
En este contexto, el desafío para el sector es equilibrar su fuerte capacidad exportadora con un mercado interno más dinámico que impulse la renovación de flota y el crecimiento sostenido de la industria.
Nota Editorial: *Este contenido fue escrito con la asistencia de un editor de eltransporte.com, basado en información de conocimiento público divulgada a medios de comunicación.






