El transporte público eléctrico de la Ciudad de México podría enfrentar una suspensión total de servicios en los próximos días, luego de que trabajadores del Servicio de Transportes Eléctricos (STE) advirtieran sobre un posible estallamiento de huelga ante la falta de acuerdos con el Gobierno capitalino.
La Alianza de Tranviarios de México (ATM) confirmó que el paro de labores sigue sobre la mesa debido a una serie de problemáticas administrativas, el desabasto de insumos básicos y el estancamiento en las negociaciones salariales y contractuales. De no haber avances, la huelga se activaría durante las primeras horas del miércoles 21 de enero de 2026.
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De concretarse la medida, se vería afectada la operación de sistemas clave para la movilidad de la capital, como el Trolebús, el Cablebús y el Tren Ligero, utilizados diariamente por miles de usuarios.
Falta de insumos y rezago administrativo
El sindicato señaló que la carencia de uniformes completos, equipo de protección, herramientas de trabajo y la baja calidad de los materiales entregados compromete tanto la seguridad del personal como el funcionamiento cotidiano del sistema. A juicio de la organización, estas deficiencias reflejan un rezago administrativo que no ha sido atendido por las autoridades.
El secretario general de la ATM, Gerardo Martínez Hernández, aseguró que los trabajadores han cumplido con todos los procedimientos establecidos ante la autoridad laboral. Sin embargo, ante la ausencia de propuestas concretas y soluciones de fondo, la organización decidió ratificar el emplazamiento a huelga.
Reclamos salariales y distorsiones en el tabulador
Otro de los puntos centrales del conflicto es el ajuste del 13 % al salario mínimo aprobado para 2026, que, según la ATM, provocó una nivelación de los sueldos en los rangos más bajos del tabulador. Esta situación derivó en que más de dos mil trabajadores perciban el mismo salario, pese a desempeñar funciones y responsabilidades distintas.
El sindicato subrayó que el incremento al salario mínimo no sustituye los aumentos derivados del contrato colectivo ni corrige las distorsiones internas, lo que —afirman— debilita los incentivos a la carrera laboral dentro del STE.
Negociaciones detenidas y falta de respuestas
En el ámbito administrativo, la Alianza de Tranviarios acusó que los recientes cambios en la Secretaría de Administración y Finanzas han frenado cualquier avance en la discusión de un aumento presupuestal. Asimismo, cuestionaron que las autoridades aludan a procesos de reorganización interna o a la preparación del Mundial 2026 como justificación para no atender las demandas del personal.
“El proceso de negociación colectiva sigue detenido y no se ha presentado ninguna hoja de ruta técnica para resolver el conflicto”, sostuvo la organización sindical, que atribuye esta situación a una falta de voluntad política.
Aunque la ATM mantiene abierta la posibilidad de diálogo, ya fue instalada una Comisión de Huelga y se activó un plan de acciones ante la falta de respuestas. De acuerdo con el sindicato, el margen de espera se ha agotado.
Hasta el cierre de esta información, la Secretaría de Movilidad (Semovi) no ha informado sobre un plan de contingencia ni ha anunciado medidas para los usuarios frente a un eventual paro del transporte público eléctrico, según indicó la Alianza de Tranviarios de México.






