El mercado de transporte terrestre en Estados Unidos atraviesa una fase de restricción impulsada por cambios estructurales en la relación entre oferta y demanda, un escenario que ya comienza a generar efectos en el transporte transfronterizo con México. La transformación del sector no responde a factores temporales como el precio de los combustibles o eventos geopolíticos, sino a una reconfiguración más profunda que está modificando las condiciones operativas de la logística en Norteamérica.
De acuerdo con el análisis presentado durante el Q2 Market Update de Uber Freight, el mercado estadounidense dejó atrás varios años de sobrecapacidad generada tras la pandemia para entrar en un periodo de mayor tensión operativa. Mazen Danaf, economista principal de Uber Freight, explicó que el endurecimiento del mercado es resultado de cambios acumulados durante varios trimestres tanto en la oferta como en la demanda.
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La compañía, una de las plataformas de intermediación logística más relevantes en Estados Unidos, basa sus evaluaciones en datos agregados de una amplia red de transportistas y cargadores, lo que le permite detectar tendencias en tarifas, disponibilidad de capacidad y comportamiento del mercado de carga.
Reactivación industrial impulsa la demanda
Uno de los factores que está acelerando este nuevo ciclo es la recuperación de la actividad manufacturera estadounidense. Tras varios años de contracción, el sector acumula cuatro meses consecutivos de crecimiento, impulsado por un aumento en nuevos pedidos y órdenes pendientes de producción.
A esta tendencia se suma un nivel de inventarios que exige mayores esfuerzos de reposición. La relación entre inventarios y ventas se mantiene en niveles similares a los observados durante la pandemia, lo que está generando una demanda constante de servicios de transporte terrestre para movilizar mercancías dentro del país.
Según Danaf, la evolución de estos indicadores sugiere que el incremento de la demanda no será pasajero y deberá considerarse como parte de los escenarios de planeación logística para los próximos meses.
La capacidad disponible sigue limitada
Mientras la demanda avanza, la oferta enfrenta dificultades para responder con la misma rapidez. Desde 2022, el sector ha reducido cerca del 10% de su fuerza laboral, como consecuencia del ajuste posterior al auge registrado durante la pandemia.
Además, la incorporación de nuevas unidades enfrenta retrasos importantes. Uber Freight señala que existe un periodo de espera de entre ocho y nueve meses entre la adquisición y la entrega de nuevos equipos, lo que limita la posibilidad de recuperar capacidad en el corto plazo. Incluso, la empresa estima que una normalización más amplia podría no observarse hasta 2027.
La combinación de una demanda creciente y una oferta restringida está elevando los costos estructurales del transporte. Los incrementos tarifarios ya no están vinculados únicamente al combustible, sino que responden al aumento en los costos base de operación y disponibilidad de capacidad.
Los indicadores operativos respaldan esta tendencia. La tasa de aceptación de cargas ha descendido de aproximadamente 94% a 81%, mientras que el cumplimiento de rutas también ha mostrado deterioro. Como consecuencia, las empresas recurren con mayor frecuencia al mercado spot, donde los costos pueden aumentar hasta 9% respecto a los acuerdos con transportistas primarios.
Impacto directo en la frontera con México
Los efectos de este nuevo escenario ya son visibles en las operaciones entre México y Estados Unidos. Uber Freight reporta incrementos de entre 8% y 15% en las tarifas de transporte transfronterizo desde febrero, además de importantes desequilibrios de capacidad en puntos estratégicos como Laredo, Texas.
En este corredor, la relación entre carga disponible y camiones alcanza proporciones de hasta 10 a 1, reflejando una creciente presión sobre la disponibilidad de unidades.
Nathan Adams, vicepresidente de Transporte de Uber Freight, señaló que muchos transportistas están priorizando recorridos cortos y con tiempos de retorno más rápidos, reduciendo el interés por rutas de mayor distancia o complejidad operativa.
Esta tendencia representa un desafío para los flujos logísticos que sostienen la integración manufacturera entre ambos países, ya que disminuye la disponibilidad de capacidad para operaciones transfronterizas de largo recorrido y genera presiones adicionales sobre costos, tiempos de entrega y confiabilidad de las cadenas de suministro.
Un escenario más desafiante para la logística regional
El mercado de carga en Norteamérica está entrando en una etapa marcada por restricciones de capacidad y mayor volatilidad tarifaria. La planificación logística, la visibilidad de las operaciones y la coordinación entre actores de la cadena de suministro adquieren una relevancia cada vez mayor frente a un entorno que ya no se caracteriza por el exceso de oferta.
Para México, el desafío consiste en aprovechar el crecimiento de la demanda estadounidense y las oportunidades derivadas del nearshoring, al tiempo que enfrenta un mercado de transporte más costoso y con mayores limitaciones operativas en los principales corredores comerciales de la región.
Nota Editorial: *Este contenido fue escrito con la asistencia de un editor de eltransporte.com, basado en información de conocimiento público divulgada a medios de comunicación.
Fuente: thelogisticsworld






