Las vulnerabilidades que favorecen el robo al transporte de carga suelen originarse mucho antes de que una unidad inicie su recorrido. Especialistas del sector logístico advierten que fallas en los procesos internos, una capacitación insuficiente y el manejo inadecuado de información estratégica incrementan la exposición de las empresas a este tipo de delitos, por lo que fortalecer la prevención desde el interior de las organizaciones es fundamental para proteger la cadena de suministro.
De acuerdo con datos de Overhaul, durante el primer trimestre de 2026 el 65,4% de los robos de mercancías en México se registró mediante la intercepción de unidades en tránsito, cifra que representa un incremento de dos puntos porcentuales respecto al mismo periodo de 2025. Además, el 82% de estos hechos se concentró en diez entidades: Estado de México, Puebla, Guanajuato, Michoacán, Jalisco, Veracruz, San Luis Potosí, Hidalgo, Querétaro y Tlaxcala.
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Estas cifras fueron retomadas durante el panel “Blindando la Cadena de Suministro. Prevención, Tecnología y Respuesta ante Riesgos en Ruta”, organizado por el Consejo Nacional de la Industria Logística y Cadena de Suministro (ConaLog), donde expertos coincidieron en que la seguridad no depende únicamente de herramientas tecnológicas, sino de una estrategia integral respaldada por procesos sólidos y una cultura organizacional orientada a la prevención.
1. Confiar en que la empresa está libre de riesgos
Adalberto Barrales, director general adjunto de FLIPTEM, señaló que uno de los principales errores es asumir que la ausencia de incidentes garantiza la efectividad de los controles existentes. Explicó que las amenazas evolucionan constantemente y que las políticas de seguridad deben actualizarse de manera permanente para evitar que la confianza se convierta en una vulnerabilidad.
2. Depositar toda la seguridad en la tecnología
Aunque soluciones como GPS, monitoreo satelital, cámaras, inteligencia artificial y análisis de datos representan herramientas valiosas, los especialistas subrayaron que su eficacia depende de una estrategia previamente definida.
Barrales indicó que cada operación logística enfrenta riesgos particulares, por lo que replicar modelos utilizados por otras compañías puede resultar ineficaz. En ese sentido, Eduardo Gómez, especialista en seguridad para el transporte, añadió que el verdadero reto consiste en interpretar correctamente la información disponible para actuar de manera oportuna y anticipar amenazas.
3. Descuidar la capacitación de los operadores
El déficit estimado de cerca de 90.000 operadores en México, frente a un parque aproximado de 1,2 millones de unidades de autotransporte federal, obliga a reforzar la profesionalización del personal.
Eduardo Téllez destacó que las certificaciones y la capacitación continua ya forman parte de los requisitos exigidos por diversas aseguradoras, especialmente para el traslado de mercancías de alto valor como productos farmacéuticos, por lo que reducir estos estándares incrementa el nivel de riesgo.
4. No proteger la información estratégica
Rutas, horarios, tipo de mercancía y datos de clientes constituyen información sensible que debe permanecer bajo estrictos controles.
Los especialistas enfatizaron que limitar el acceso a estos datos y establecer protocolos claros para su administración resulta tan importante como invertir en tecnología, ya que una filtración puede facilitar la comisión de delitos.
5. Aplicar protocolos diseñados para otras operaciones
Cada empresa enfrenta condiciones distintas según el tipo de carga, los clientes que atiende, las rutas que utiliza y los riesgos asociados a su actividad.
Por ello, los participantes del panel recomendaron desarrollar esquemas de seguridad personalizados, evitando adoptar procedimientos ajenos que podrían generar una percepción equivocada de protección.
6. Tolerar negligencias o actos de colusión
Gerardo Macías, director general de Protectio Buró de Seguridad Logística, advirtió que minimizar errores internos o limitarse a despedir a los responsables cuando se detectan irregularidades debilita la cultura de prevención.
A su juicio, denunciar este tipo de conductas y establecer consecuencias claras fortalece los mecanismos de control y envía un mensaje de cero tolerancia dentro de las organizaciones.
7. Considerar que la seguridad corresponde a un solo departamento
Los especialistas coincidieron en que la protección de la cadena de suministro debe involucrar a todas las áreas de la empresa.
Desde recursos humanos, responsable de la contratación de personal, hasta operaciones, compras, almacenes y la alta dirección, cada área participa en la reducción de riesgos mediante decisiones que impactan directamente en la seguridad de las mercancías.
Al concluir el encuentro, Héctor Romero, consejero de ConaLog, destacó que fortalecer la cadena de suministro requiere la colaboración entre empresas, autoridades y especialistas, además de una revisión constante de los procesos internos. La conclusión compartida por los participantes fue clara: prevenir el robo al transporte de carga comienza dentro de las organizaciones, mucho antes de que un vehículo salga a carretera.
Nota Editorial: Este contenido fue escrito con la asistencia de un editor de eltransporte.com, basado en información de conocimiento público divulgada a medios de comunicación.
Fuente: oem.com.mx






