La empresa de transporte Chimecos Nueva Generación puso en marcha el primer autobús eléctrico que prestará servicio en la zona oriente del Valle de México, como parte de un proyecto piloto que busca impulsar la electromovilidad y transformar el transporte público en los municipios de Chimalhuacán y Nezahualcóyotl.
La unidad comenzó su periodo de pruebas a mediados de julio y recorrerá durante poco más de dos meses los ocho derroteros que conectan ambos municipios con el Centro de Transferencia Modal (CETRAM) Pantitlán, en la Ciudad de México. Con esta iniciativa, la empresa busca recopilar información sobre el desempeño operativo de la tecnología eléctrica y evaluar su viabilidad para incorporarla de forma permanente a la flota.
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El nuevo autobús urbano tiene capacidad para transportar hasta 70 pasajeros, de los cuales 25 pueden viajar sentados. Además, dispone de tres espacios reservados para personas con discapacidad, área para sillas de ruedas y un sistema de rampa que facilita el acceso a usuarios con movilidad reducida.
De acuerdo con Guillermo Vargas, gerente de Operaciones de Chimecos, las unidades eléctricas Sunwin representan una inversión superior a los seis millones de pesos, por lo que la empresa buscará obtener un subsidio del Gobierno del Estado de México para facilitar su adquisición. De concretarse el apoyo, la ruta se convertiría en la primera del centro del país con recorridos urbanos convencionales operados con autobuses totalmente eléctricos.
El directivo explicó que el costo de estas unidades triplica el de un autobús diésel convencional, aunque destacó que la modernización del servicio implicaría una transformación integral en la movilidad de la región.
Durante las primeras semanas de operación, la empresa reportó una reducción de hasta 70 % en los gastos relacionados con el consumo energético, uno de los principales indicadores que serán evaluados durante el periodo de prueba.
Por su parte, Juan Mendoza, ingeniero en transporte, asesor de Chimecos y gerente de Operaciones del Mexibús Línea 3, señaló que los autobuses eléctricos ofrecen importantes ventajas en tres ámbitos.
En materia ambiental, eliminan las emisiones contaminantes, contribuyen a disminuir los gases de efecto invernadero y favorecen la descarbonización del transporte. En el aspecto social, mejoran la experiencia de viaje al reducir el ruido, ofrecer mayor comodidad y garantizar accesibilidad universal. Mientras que, en el ámbito económico, aunque requieren una inversión inicial más elevada, sus costos de operación y mantenimiento pueden disminuir entre 40 y 50 %, además de contar con menos componentes mecánicos sujetos a desgaste, lo que representa un ahorro adicional de entre 30 y 40 % en mantenimiento.
El objetivo principal de esta prueba, explicó Mendoza, es comparar el rendimiento y los costos operativos de las unidades eléctricas frente a los autobuses impulsados por diésel para determinar la conveniencia de ampliar el proyecto.
Chimecos inició operaciones en 1940 y actualmente cuenta con ocho rutas que movilizan diariamente a cerca de 1.2 millones de estudiantes y trabajadores entre la zona oriente del Estado de México y la Ciudad de México.
Como parte del plan de renovación de la flota, la empresa prevé sustituir de manera gradual alrededor del 20 % de las unidades que están por concluir su vida útil de diez años.
Las nuevas unidades también incorporan cámaras de videovigilancia interiores y exteriores, puertos USB para carga de dispositivos móviles, asientos de mayor comodidad y sistemas de accesibilidad para ofrecer un servicio más seguro, moderno e incluyente.
Nota Editorial: Este contenido fue escrito con la asistencia de un editor de eltransporte.com, basado en información de conocimiento público divulgada a medios de comunicación.
Fuente: milenio.com






