Los inhibidores de señal, conocidos como jammers, continúan consolidándose como una de las principales herramientas tecnológicas utilizadas por la delincuencia organizada para perpetrar robos al transporte de carga en las carreteras de México. De acuerdo con la Asociación Nacional de Empresas de Rastreo y Protección Vehicular (ANERPV), estos dispositivos están presentes en entre el 80 y el 85% de los asaltos registrados contra unidades de carga, una situación que llevó al Senado de la República a solicitar un fortalecimiento de las acciones para combatir su comercialización y uso ilegal.
Según un exhorto publicado en la Gaceta Parlamentaria, la Cámara Alta pidió a la Guardia Nacional y a la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) intensificar las investigaciones, operativos y estrategias dirigidas a detectar, impedir y sancionar la distribución y venta de estos equipos electrónicos. Aunque la denominada Ley Anti-Jammer, vigente desde 2020, prohíbe su adquisición y utilización en México, las autoridades reconocen que estos dispositivos continúan circulando en el mercado clandestino.
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Así operan los inhibidores de señal durante los robos
Los jammers generan interferencias electromagnéticas que bloquean señales de telefonía móvil, sistemas GPS y otras comunicaciones inalámbricas dentro de un radio determinado. Esta capacidad permite a los grupos delictivos desactivar los sistemas de rastreo satelital de los tractocamiones e impedir que los operadores establezcan comunicación con sus empresas o soliciten apoyo a las autoridades.
Luis Villatoro, presidente de la ANERPV, explicó que uno de los métodos más frecuentes comienza cuando un conductor detecta movimientos sospechosos y trata de alertar sobre la situación. En ese momento, los delincuentes activan el inhibidor de señal, provocando la pérdida inmediata de la comunicación y del monitoreo satelital de la unidad, lo que facilita la ejecución del robo sin posibilidad de seguimiento en tiempo real.
Tras consumar el asalto, los responsables mantienen activos estos dispositivos para evitar que las corporaciones de seguridad puedan localizar el vehículo robado y retrasar las acciones de recuperación.
Un riesgo que afecta la seguridad pública
La ANERPV advirtió que el impacto de los jammers va más allá del robo de mercancías. Además de inutilizar los sistemas de rastreo vehicular, estos equipos pueden bloquear llamadas telefónicas, incluidas las dirigidas a los servicios de emergencia, así como interferir en las comunicaciones utilizadas por corporaciones de seguridad y organismos de auxilio.
Esta situación representa un riesgo adicional para la atención de incidentes en carretera, ya que dificulta la coordinación entre las autoridades y retrasa la respuesta ante situaciones de emergencia, incrementando el nivel de vulnerabilidad tanto para operadores como para otros usuarios de las vías federales.
Con el exhorto emitido por el Senado, las autoridades federales buscan fortalecer el combate contra la venta ilegal de estos dispositivos, considerados uno de los principales recursos tecnológicos empleados por la delincuencia organizada para facilitar los robos al autotransporte.
Robo al transporte de carga sigue concentrado en corredores estratégicos
Las estadísticas del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP) muestran que el robo al transporte de carga continúa focalizado en cuatro entidades del país. Entre enero y mayo de 2026 se iniciaron 2 mil 90 carpetas de investigación por este delito.
El Estado de México encabezó la incidencia con mil 74 denuncias, equivalentes al 51.3% del total nacional. Le siguieron Puebla con 460 casos, San Luis Potosí con 143 y Michoacán con 128 investigaciones.
Estas entidades forman parte de los principales corredores logísticos y de distribución de mercancías en México, donde el uso de inhibidores de señal ha sido identificado como una de las herramientas más utilizadas por grupos delictivos para dificultar el rastreo de las unidades robadas y aumentar las probabilidades de éxito en los asaltos.
Nota Editorial: Este contenido fue escrito con la asistencia de un editor de eltransporte.com, basado en información de conocimiento público divulgada a medios de comunicación.
Fuente: infobae.com






