Los bloqueadores de señal, conocidos como jammers, continúan representando una de las principales amenazas para el transporte de carga en las carreteras de México, pese a que su fabricación, comercialización y uso están prohibidos por la legislación desde 2020. Estos dispositivos permiten a grupos delictivos interrumpir las comunicaciones y el rastreo satelital de las unidades, facilitando el robo de mercancías, principalmente en la Ciudad de México y el Estado de México.
De acuerdo con especialistas en logística, los primeros 10 minutos posteriores a la pérdida de comunicación con un tractocamión son determinantes para intentar evitar un robo. Cuando el centro de monitoreo deja de recibir la señal GPS y no logra establecer contacto con el operador, existe una alta probabilidad de que la unidad haya sido intervenida mediante un jammer.
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Héctor Romero, consejero especialista del Consejo Nacional de Ejecutivos en Logística y Cadena de Suministro (ConaLog), explicó que estos equipos bloquean simultáneamente la señal de GPS, telefonía móvil y radio, dejando sin capacidad de respuesta a los sistemas de monitoreo y aumentando la vulnerabilidad de los operadores durante los asaltos.
Dispositivos prohibidos, pero de fácil acceso
Desde el 24 de enero de 2020, un decreto publicado en el Diario Oficial de la Federación establece penas de entre 12 y 15 años de prisión para quienes fabriquen, comercialicen o utilicen bloqueadores de señal sin autorización. En el caso de servidores públicos, las sanciones pueden alcanzar hasta 18 años de cárcel.
La legislación únicamente permite el uso de estos dispositivos en centros penitenciarios y por instituciones de seguridad nacional. Sin embargo, Romero advirtió que los jammers siguen disponibles a través de redes sociales y mercados clandestinos, lo que ha favorecido su permanencia como herramienta recurrente del crimen organizado.
Herramienta estratégica para el robo de carga
La Fiscalía General de Justicia del Estado de México (FGJEM) ha identificado que diversas organizaciones criminales, entre ellas células vinculadas al Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) y La Familia Michoacana, utilizan jammers para desactivar los sistemas de localización de los vehículos y facilitar el robo de transporte de carga.
El especialista de ConaLog señaló que actualmente no existe una tecnología capaz de neutralizar completamente estos dispositivos. Las empresas únicamente pueden implementar medidas que retrasen el robo, como inmovilizadores de motor, cerraduras electromagnéticas o convoyes con apoyo de la Guardia Nacional, soluciones que incrementan significativamente los costos operativos y reducen la eficiencia logística.
Operativos contra las redes delictivas
Como parte de las acciones para combatir este delito, la FGJEM informó que entre el 9 y el 12 de diciembre de 2025 se desarrolló la Operación Senda, en coordinación con la Guardia Nacional, la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) y la Secretaría de Marina (Semar), en 46 municipios del Estado de México.
El operativo permitió la captura de 68 personas, entre ellas 26 objetivos prioritarios relacionados con el robo al transporte de carga. Además, fueron asegurados 137 inmuebles utilizados como casas de seguridad, bodegas y sitios para resguardar vehículos robados.
Las investigaciones también permitieron identificar al menos ocho células criminales que operaban en la zona metropolitana, entre ellas Los Tilicos, Los Panteras, Los Marmolejos, Los Bam Bam, La Empresa, así como los grupos Toño Tenis, Ángel Axel y El Kevin.
Durante los cateos se localizaron bloqueadores de señal portátiles de origen chino con capacidad para inhibir GPS, telefonía celular y radiofrecuencia. Las autoridades documentaron que estas organizaciones empleaban bloqueos carreteros, falsos retenes con uniformes apócrifos e incluso la colaboración de trabajadores vinculados con empresas de rastreo satelital para conocer en tiempo real la ubicación de las unidades.
Asimismo, en los inmuebles asegurados fueron encontrados tractocamiones alterados para dificultar su localización y mercancía almacenada en cajas secas sin reporte de robo.
Por su parte, la Secretaría de Seguridad Ciudadana de la Ciudad de México (SSC-CDMX) informó que entre 2024 y 2025 también decomisó diversos jammers durante cateos realizados en bodegas clandestinas ubicadas en las alcaldías Iztapalapa y Gustavo A. Madero, donde estos equipos eran utilizados para bloquear el GPS de tractocamiones interceptados en accesos carreteros hacia el Estado de México.
Mayor impacto para los pequeños transportistas
El uso de jammers afecta especialmente a los microtransportistas, conocidos como “hombre camión”, quienes representan cerca del 80% del sector transportista nacional. A diferencia de las grandes empresas, este segmento enfrenta mayores dificultades para invertir en sistemas avanzados de seguridad, además de asumir costos más elevados en pólizas de seguro y deducibles para rutas consideradas de alto riesgo, como México–Puebla y el corredor del Bajío.
Romero también señaló que la falta de presencia operativa en las carreteras y la limitada capacidad institucional para combatir este delito incrementan la vulnerabilidad del sector.
Aunque la legislación contempla sanciones severas para quienes utilicen bloqueadores de señal, especialistas consideran que la disponibilidad de estos equipos en el mercado ilegal y el perfeccionamiento de las tácticas delictivas continúan representando uno de los principales desafíos para la seguridad del transporte de carga en México.
Nota Editorial: Este contenido fue escrito con la asistencia de un editor de eltransporte.com, basado en información de conocimiento público divulgada a medios de comunicación.
Fuente: oem.com.mx






