La Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT) avanza en el desarrollo de una nueva autopista que funcionará como alternativa a la México–Querétaro, uno de los corredores carreteros con mayor presión de tránsito en el centro del país. El proyecto busca ofrecer una opción para los recorridos de largo itinerario y mejorar la conectividad entre el Valle de México y el Bajío.
Denominado R57D Arco Norte–San Juan del Río, el proyecto contempla aproximadamente 81 kilómetros de autopista de cuatro carriles, con una inversión estimada de 26 mil 862 millones de pesos. La vialidad tendría una sección de aproximadamente 23 metros de ancho y, de acuerdo con las previsiones oficiales, estaría concluida en agosto de 2029.
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El titular de la SICT, Jesús Esteva Medina, ha señalado que la nueva infraestructura operará como una vía paralela a la actual México–Querétaro y permitirá conectar el sistema carretero del Estado de México con San Juan del Río.
La obra pretende generar una alternativa para parte del transporte que actualmente utiliza la carretera 57, particularmente en los desplazamientos entre el Valle de México, Querétaro y las zonas industriales del Bajío.
¿Cuál será el recorrido de la nueva autopista?
La nueva carretera atravesará zonas de Estado de México, Hidalgo y Querétaro, al establecer una conexión entre el entorno del Arco Norte, en Hidalgo, y San Juan del Río, donde se integrará con la red vinculada a la autopista 57D.
La SICT plantea que esta ruta contribuirá a fortalecer la conexión comercial entre el Valle del Mezquital, Hidalgo, y la zona industrial de Querétaro. En documentos relacionados con el proyecto también se contempla un enlace desde el Arco Norte, a la altura de la carretera federal 40, para posteriormente conectar con la red carretera hacia San Juan del Río.
Características principales del proyecto
La infraestructura contará con cuatro carriles y tendrá capacidad para atender un volumen estimado de 13 mil 500 vehículos diarios. Entre las obras complementarias se contemplan 50 pasos inferiores vehiculares, 10 puentes, cinco viaductos y cuatro entronques.
El proyecto también considera dos pasos superiores ferroviarios y tres pasos superiores vehiculares. Las estimaciones gubernamentales apuntan a que su construcción estará asociada con aproximadamente 73 mil 989 empleos.
¿Qué representa para el transporte de carga?
Para el autotransporte, una de las principales ventajas de contar con una vía paralela será disponer de una alternativa ante las condiciones de la México–Querétaro.
La carretera 57D es un enlace estratégico entre la Ciudad de México, Querétaro, Guanajuato, San Luis Potosí y otros mercados del centro y norte del país. Debido al elevado flujo vehicular, cualquier accidente, bloqueo, trabajo de mantenimiento o cierre puede generar importantes retrasos para las unidades de carga.
La nueva autopista podría permitir que una parte del tránsito pesado y de largo recorrido sea redistribuida hacia otro corredor. Esto generaría mayor capacidad de respuesta ante incidentes y podría ayudar a reducir horas improductivas, consumo de combustible durante periodos de congestión y afectaciones en los tiempos de entrega.
Sin embargo, uno de los factores que determinará su utilización será la tarifa de peaje. El costo de circular por la nueva vía será relevante para que las empresas transportistas decidan incorporarla a sus rutas habituales.
La nueva vía no reemplazará a la México–Querétaro
El proyecto no implica que la autopista México–Querétaro deje de ser utilizada ni que desaparezcan los problemas de saturación en ese corredor.
La previsión inicial de la SICT es que la nueva ruta registre un Tránsito Diario Promedio Anual de aproximadamente 13 mil 500 vehículos, por lo que su objetivo será captar una parte del flujo de largo recorrido y aportar mayor redundancia a la red carretera.
La obra forma parte de una estrategia federal más amplia para ampliar y modernizar la infraestructura carretera mediante esquemas de participación pública y privada. En conjunto, la administración federal ha planteado inversiones mixtas en autopistas por alrededor de 100 mil 631 millones de pesos.
Para el sector autotransporte, el proyecto representa la posibilidad de contar con una vía de alta capacidad adicional para conectar el Valle de México con el Bajío. Su puesta en operación podría reducir la dependencia de un solo corredor y ofrecer una alternativa cuando la México–Querétaro enfrente condiciones de alta congestión o interrupciones.
Nota Editorial: *Este contenido fue escrito con la asistencia de un editor de eltransporte.com, basado en información de conocimiento público divulgada a medios de comunicación.
Fuente: transporte.mx






