En México, el traslado de mercancías continúa dominado por el autotransporte, con miles de tractocamiones recorriendo el país. Esta alta dependencia de la carretera no solo implica mayores costos operativos y riesgos, sino que contrasta con el potencial poco aprovechado de la infraestructura portuaria nacional, que podría desempeñar un papel más relevante en la distribución interna de carga.
Durante 2023, los puertos del país movilizaron más de 300 millones de toneladas de mercancías, según datos oficiales. No obstante, la mayor parte de estos volúmenes termina trasladándose por vía terrestre o concentrándose en regiones específicas, mientras que el cabotaje —transporte marítimo entre puertos nacionales— mantiene una participación marginal dentro del sistema logístico.
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Infraestructura portuaria con bajo uso operativo
El Sistema Portuario Nacional cuenta con 103 puertos y 15 terminales, aunque solo 53 operan de manera activa. De este total, varios están enfocados al turismo, mientras que otros registran escasa o nula actividad comercial. En la práctica, cerca de 40 puertos manejan carga, concentrándose principalmente en aquellos bajo administración de las Asiponas.
Este escenario refleja un amplio margen de subutilización en la infraestructura portuaria, que podría contribuir a descongestionar las carreteras y diversificar las rutas logísticas del país.
Impacto económico y riesgos del autotransporte
El predominio del transporte terrestre genera efectos como saturación vial, incremento en el consumo de combustible y mayores costos de mantenimiento. A esto se suma la inseguridad en carreteras, que afecta tanto a las mercancías como a los operadores.
Entre 2018 y 2022 se documentaron al menos 100 homicidios de operadores de tractocamión, mientras que el robo al autotransporte superó los 9,500 millones de pesos en 2022, con un crecimiento significativo respecto al año previo. La mayoría de estos delitos se concentra en un número reducido de entidades.
Además, la logística actual presenta ineficiencias derivadas de la centralización de la carga, que en muchos casos realiza trayectos innecesarios hacia el altiplano antes de llegar a su destino final, elevando los costos para el consumidor.
Ventajas competitivas del transporte marítimo
El cabotaje ofrece beneficios relevantes, especialmente en términos de costos. Un traslado entre Tampico y Progreso puede costar alrededor de 3,125 dólares por carretera, mientras que por vía marítima el monto puede reducirse hasta 700 dólares por contenedor, e incluso menos en condiciones óptimas de operación.
A ello se suma una menor exposición a la delincuencia y una reducción significativa de riesgos para los operadores, ya que el transporte marítimo presenta menor vulnerabilidad frente a incidentes de seguridad.
Hacia un modelo logístico intermodal
Especialistas coinciden en que la solución no radica en sustituir al autotransporte, sino en integrarlo con otros modos de transporte. El uso del mar para trayectos largos, combinado con ferrocarril y carretera para la distribución final, permitiría optimizar costos y tiempos.
El desarrollo de rutas marítimas internas, junto con el aprovechamiento de puertos secundarios y la instalación de terminales intermodales cercanas a centros productivos, podría reducir recorridos innecesarios y mejorar la eficiencia logística.
Asimismo, la regionalización del sistema —dividiendo al país en zonas estratégicas de consumo— facilitaría una mejor coordinación entre los distintos modos de transporte y fortalecería la red de distribución.
Impulso gubernamental, pieza clave
El crecimiento del transporte marítimo interno requiere políticas públicas que incentiven su adopción. Entre las medidas destacan subsidios iniciales, reducción de tarifas portuarias y mejoras en infraestructura existente, más que la construcción de nuevos proyectos.
Con dos extensos litorales y una red portuaria significativa, el aprovechamiento del transporte marítimo interno se perfila como una alternativa estratégica para mejorar la competitividad, seguridad y sostenibilidad del sistema logístico en México.
Nota Editorial: *Este contenido fue escrito con la asistencia de un editor de eltransporte.com, basado en información de conocimiento público divulgada a medios de comunicación.






