Después de más de 20 años de inconformidades por parte de los usuarios, el Sistema de Transporte Colectivo Metro de la Ciudad de México inició la sustitución de las tradicionales bancas metálicas de algunos trenes de la Línea 2, una medida que busca mejorar la comodidad y seguridad de los pasajeros como parte del proceso de modernización rumbo a la Copa Mundial de la FIFA 2026.
La renovación ya comenzó en convoyes modelo NM02, unidades que operan desde 2002 y que eran ampliamente reconocidas por sus asientos de acero inoxidable con superficie lisa. Durante años, este diseño facilitó las labores de limpieza y mantenimiento, pero también generó constantes molestias debido a que los pasajeros se deslizaban con facilidad ante frenados o aceleraciones repentinas.
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La problemática se convirtió en una experiencia común para millones de personas que utilizan diariamente esta línea. En horarios de alta demanda, los movimientos bruscos de los trenes provocaban pérdida de estabilidad entre los usuarios sentados, una situación que derivó en numerosas quejas a lo largo de los años.
Como parte de la actualización, las antiguas bancas están siendo equipadas con nuevos asientos y respaldos de plástico color mostaza. De acuerdo con reportes difundidos por Xataka y testimonios de pasajeros, la modificación ha contribuido a disminuir significativamente los deslizamientos, ofreciendo una mayor adherencia durante los trayectos.
Aunque algunos usuarios consideran que aún existen oportunidades para incrementar la comodidad de los asientos, la percepción general apunta a una mejora notable en comparación con el diseño anterior.
La instalación de estos elementos forma parte de un programa más amplio de rehabilitación de la Línea 2 impulsado por las autoridades capitalinas de cara al Mundial de 2026. Entre las acciones realizadas también destacan la renovación de pisos en vagones, la incorporación de señalización bilingüe en español e inglés, así como diversas adecuaciones visuales destinadas a facilitar la movilidad de visitantes nacionales y extranjeros.
Dentro de las mejoras implementadas, uno de los trenes recibió una nueva imagen exterior que reemplaza el tradicional esquema naranja por un diseño en tonos grises y azules, acompañado de una representación de Quetzalcóatl, símbolo emblemático de la cultura prehispánica mexicana.
La relevancia de estas acciones se refleja en la magnitud del servicio que presta el Metro capitalino. Datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) señalan que durante marzo el sistema transportó aproximadamente 107 millones de pasajeros, consolidándose como el principal medio de movilidad pública de la Ciudad de México.
Por ahora, la instalación de los nuevos asientos se limita a algunos trenes de la Línea 2. Las autoridades no han detallado una fecha para extender la modernización al resto de las unidades ni han confirmado si otras líneas del sistema recibirán adecuaciones similares en el futuro.
Para miles de usuarios frecuentes, la sustitución de las antiguas bancas representa una respuesta largamente esperada a una de las incomodidades más recurrentes en los viajes diarios por el Metro de la capital.
Nota Editorial: *Este contenido fue escrito con la asistencia de un editor de eltransporte.com, basado en información de conocimiento público divulgada a medios de comunicación.






